La importancia de prevenir la violencia

 

La Organización Mundial de la Salud define la violencia como “El uso intencional de la fuerza o el poder físico, de hecho o como amenaza, contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones”. La violencia se ha convertido en parte de nuestra cultura, lo que significa que gradualmente se ha vuelto parte de nuestras formas de vida y de relacionarnos con los demás, aprendiéndose y reproduciéndose en el hogar, la escuela, el trabajo. Y en diferentes ámbitos de la vida cotidiana.

La violencia es un problema social que se encuentra generalizado, ya que nuestra cultura se encuentra inmersa en un contexto que no solo valida, sino que permite que se siga fomentado las actitudes, comportamientos y relaciones desiguales, donde el abuso del poder es lo común, lo cual, dificulta la interacción plena y positiva de las personas, trayendo como consecuencia la pérdida del bienestar y la dignidad personal. Frecuentemente, es difícil distinguir cuando un acto es violento, puesto que se ha normalizado en nuestra vida cotidiana.

Existen distintos tipos de violencia, que específicamente en el ámbito familiar son: física, psicológica, sexual, económica, patrimonial, de género y el abandono. La violencia física es aquella que se ejerce como su nombre lo dice mediante la agresión física, y esta es una de los tipos de violencia más fácilmente perceptibles por las personas porque suele dejar huellas, como lo son los moretones, rasguños, cortadas, etc. Esta violencia se ejerce por medio de los golpes, patadas, empujones, rasguños y demás medios físicos que el agresor utiliza para hacer daño, o controlar a la persona agredida.

La violencia psicológica o también algunas veces llamada violencia emocional, es la agresión que se encarga de disminuir la autoestima o seguridad de la persona agredida y consiste en amenazas, insultos, humillaciones, desprecio, descalificación, manipulación, chantaje, entre otros. Y cabe mencionar que este tipo de violencia es más difícil de detectar, porque muchas veces el agresor suele enmascarar la violencia con fines positivos, incluso de amor, como el ejemplo de: te celo, porque te quiero.


También existe la violencia sexual, que consiste en presionar, manipular o conseguir por la fuerza tanto física como psicológica la relación sexual, que puede empezar desde los tocamientos, hasta la violación, pasando por una infinidad de distintos abusos que incluyen la parte de relación como seria el matrimonio o la cohabitación forzada y la parte meramente física como el caso de la mutilación genital o las enfermedades de transmisión sexual.


Además existen otras formas de Violencia como lo son la económica y patrimonial, donde se hace uso y abuso del dinero y los bienes, para controlar o hacer sentir mal a la víctima. Ejemplo de ello sería en la pareja cuando el novio le checa el celular a su pareja, cuando en medio de un pleito familiar el agresor tira o rompe cosas para mostrar su enojo y al mismo tiempo le manda la señal a los otros de lo que puede hacer no solo a las cosas sino a ellos mismos.

La violencia de género es aquella agresión enfocada hacia la mujer por su condición misma y puede causar daño, físico, psicológico, sexual, moral, entre otros. Y este tipo de agresión tanto se puede dar en el ámbito público como privado.

Y como último apartado dentro de las violencias en el ámbito familiar se encuentra el abandono, que resulta cuando una persona depende de otra por su condición física, intelectual, y de edad, como es el caso de las personas con alguna discapacidad motora, física o intelectual, así como el caso de los menores de edad y las personas adultas mayores, que necesitan cuidados especiales.

Como vemos la violencia comprende una amplia gama de conductas y situaciones que es importante conocer, para evitar su desarrollo, y especialmente en el ámbito familiar, hay que aprender diferentes formas para comunicarnos de manera efectiva de tal forma que evitemos la agresión, sino que por el contrario podamos establecer nuevos caminos para lograr acuerdos y resolver conflictos, porque estos últimos son parte de nuestra cotidianidad, sin embargo lo que nos hace Humanos es nuestra capacidad de re inventarnos y a pesar de nuestra historia poder construir estilos de interacción nuevos que no solamente nos permitan resolver conflictos sino que incluso nos brinden herramientas de crecimiento y desarrollo, especialmente en nuestras familias, que son la cuna y origen de nuestra cultura.

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