¿Cómo podemos Prevenir la Violencia hacía niñas, niños y adolescentes?

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el maltrato infantil se define como: Los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años, e incluye todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder. La exposición a la violencia de pareja también se incluye a veces entre las formas de maltrato infantil (OMS, 2020).

El maltrato infantil se puede dar en diversos contextos; el hogar, la escuela, las guarderías, el instituto. En relación con ello, según datos obtenidos del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), todavía existen 732 millones de niños en edad escolar viviendo en países donde los castigos físicos no están prohibidos (UNICEF, 2020). El maltrato infantil es un problema con grandes repercusiones para las personas que lo padecen no solamente en la infancia sino en las etapas posteriores, por lo que es importante conocer el problema de fondo, para prevenirlo y encontrar soluciones viables, especialmente en el ámbito familiar.


Por lo que es de primordial importancia su detección. Al respecto, existen algunos síntomas que pueden indicar cuando un niño o niña es maltratado, dichos síntomas son: intentos de huir de casa, lesiones, conductas de alto riesgo, comportamientos rebeldes y desafiantes, depresión, ansiedad e intentos de suicidio (SEGOB, 2018). Por lo que debemos aprender a detectarlo tempranamente. Y generar estrategias de prevención.

Para la prevención de la maltrato infantil existen seis recomendaciones que el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) establece: Dar apoyo a los padres y madres, los cuidadores y a sus familias, ayudar niñas,  niños y adolescentes a hacer frente a los riesgos y desafíos, modificar las actitudes y normas sociales que fomentan la violencia y la discriminación, promover y prestar apoyo a los servicios para niñas, niños y adolescentes aplicar leyes y políticas que protejan a los niños y llevar a cabo tareas de obtención de datos e investigación (UNICEF, 2014).

En relación con lo anterior, se pueden brindar a los adultos cuidadores, herramientas de crianza positiva, para que apliquen estilos de crianza que no sean autoritarios, negligentes ni permisivos. También se puede otorgar a los niños, niñas y adultos cuidadores herramientas para prevención del abuso sexual. En ésta plataforma, encontrarás diversos cursos que te ayudarán a aplicar diversas estrategias para prevenir el maltrato infantil, y aprender estilos de crianza libres de violencia.